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jueves, 9 de junio de 2016

TRAS EL INCIERTO HORIZONTE (#2 Los anales de los heechee), Frederik Pohl

 
 
 
TITULO: Tras el incierto horizonte
AUTOR: Frederik Pohl
EDITORIAL: Nova
GENERO: Ciencia ficción
EDICION: Tapa blanda (Edición bolsillo)
SAGA: 2/5
AÑO: 2016
PAGINAS: 367
 
 
 
SINOPSIS:
 
Más allá del ohrizonte de sucesos azul…
 
Robinette Broadhead, el héroe protagonista de Pórtico, financia en esta novela una expedición a la Fábrica Alimentaria, una nave Heechee que vaga perdida por el espacio y es capaz de tratar los elementos básicos que conforman el universo para transformarlos en cantidades ingentes de alimentos.
 
Con esta expedición, Broadhead podría acabar con el hambre en el mundo y, de paso, hacerse inmensamente rico, pero su mayor preocupación es encontrar a su esposa, desaparecida en un agujero negro en el transcurso de una misión científica.
 
 
 
OPINIÓN PERSONAL:
 
Tras la impresionante lectura que me brindó Pohl con Pórtico, no solo siendo una de las mejores lecturas del año pasado sino una de las mejores del género de ciencia ficción que he leído era de esperar que quisiese continuar con la saga de Los anales de los Heechee.
 
 
Las críticas hacia esta segunda parte diferían y en mucho con respeto a la primera entrega, reconozco que eso no mermó ni un ápice mis deseos de adentrarme en la lectura pero he de reconocer que pese a no esperar la brillantez de Pórtico, Pohl no iguala esa primera entrega pero pese a todo nos ofrece una entrega bastante interesante.
 
“No era fácil vivir siendo joven y
estando tan absolutamente solo”
 
Si en Pórtico el autor nos dividía la historia en dos escenarios bien diferenciados, aquí lo mantiene.
Por una parte tenemos de nuevo a Robin que ahora ejerce de mecenas financiando una expedición hacia una nave de los Heechees. Su misión es clara: lograr que con ciertos elementos del universo se puedan transformar en alimentos. Y es justo donde se dirige la misión, a la Fábrica alimentaria. En otro plano se encuentran los integrantes de la misión y el recorrido que hacen hasta la misma. Esta es precisamente la parte que más me ha interesado de toda la historia.
 
Si bien en Pórtico tanto las sesiones psicológicas entre Rob y Sigfrid y la estancia del primero en Pórtico, ambos relatos estaban tan bien relatados y sincronizados que era imposible tener preferencia por alguna de las partes, aquí lo he tenido bastante claro.
Es más hay ciertas situaciones algo irrisorias e inverosímiles que habría eliminado por completo como esa conversación de Wan como Tiny Jim sobre los patos salvajes y hacia donde deriva.
 
 
La narración contiene altas dosis de aventuras, mantiene el nivel de ciencia y aumenta la información sobre el legado de los Heechees. Encontraremos respuesta a muchos de los aspectos que quedaban abiertos en la primera entrega de la saga.
 
Especialmente de infarto y con diferencia respecto a los anteriores capítulos, los 16 y 17 nos brindan grandes revelaciones que dejan al lector con  muchas ganas de continuar con la tercera parte: El encuentro.
 
En resumen, una continuación aceptable que no llega al nivel de genialidad y perfección que la primera entrega pero que nos ofrece más información sobre el legado de los Heechees, un humor más ligero y la continuación de una aventura que aún tiene mucho que contar. Eso sí, con algunos personajes prescindibles y algunas situaciones que directamente habría eliminado. Es una sucesión digna, amena y entretenida.

lunes, 23 de marzo de 2015

PÓRTICO (#1 Los anales de los Heechee), Frederik Pohl

 
 
 
 
TITULO: Pórtico
AUTOR: Frederik Pohl
EDITORIAL: Nova
GENERO: Ciencia ficción
EDICION: Tapa blanda
SAGA: 1/4 (Los anales de los Heechee)
AÑO: 2015
PAGINAS: 365
VALORACION: 5/5
 
 
SINOPSIS:
 
Un grupo de humanos descubre una base espacial, legado de una civilización huida de nuestra galaxia mucho antes del origen del hombre. Esa base abandonada es el misterioso Pórtico, que en otro tiempo se abría a todas las maravillas del Universo… y a todos sus horrores.
 
 
 
OPINIÓN PERSONAL:
 
Pórtico (1977) es la primera novela de una saga llamada: Los anales de los Heechee y que consta de los siguientes volúmenes:
 
-Tras el incierto horizonte (1980)
-El encuentro (1984)
-Los anales de los Heechee (1987)
 
A lo que se añaden los siguientes relatos:
 
-Los exploradores de pórtico (1990) (Es una colección de relatos)
-El muchacho que viviría para siempre (2004) (relato)
 
 
Desde que decidí ponerme al día con diversos clásicos de este género que tanto me gusta, me propuse como reto hacer un listado en el que Pohl encabeza la lista.
 
Eran muchas las críticas entusiastas que había leído y su sinopsis breve, concisa pero intrigante al máximo me dejó con muchas ganas de ponerme con la novela. Y ya os digo que no ha decepcionado, no, me ha dejado muy impresionada por el universo que crea y enamorada por todo lo que el autor me ha hecho sentir.
 
Esta novela ha recibido muchísimos premios muy importantes tales como Nebula, Hugo, Locus o John W. Campbell Memorial, a veces tanto reconocimiento no juega a favor de la obra ya que las expectativas son demasiado altas pero como estáis comprobando este no es el caso.
 
Mientras la leía recordé precisamente las mismas sensaciones que me hizo sentir otra novela, también de ciencia ficción y que curiosamente fue mi mejor lectura del año pasado: Ubik. No les une ningún parentesco en la trama salvo el que pertenecen al mismo género, pero sí que poseen un elemento común y es cierto clasicismo en su prosa que casa perfectamente con la historia que narra dándole un toque de grandeza, de importancia con respecto al resto de novelas del género, que me han trasmitido las páginas de esta historia en todo momento.

 
 
 
A pesar de no contar con un lenguaje científico complicado aunque lo hay, esta no es una novela para neófitos en el género ni para aquellos que no les apasione y pretendan acercarse al mismo por vez primera. Esta ha sido al menos mi impresión.
 
En cuanto a la narración, algo que me dejó fuera de juego al principio fue el juego del presente con el paso en capítulos alternos. Por una parte nos encontramos en Nueva York donde el protagonista Robinette (sí, es un chico) mantiene sesiones con una máquina llamada Sigfrid y por otro lado vamos descubrimiento el relato de la estancia del protagonista en Pórtico.
 
Los capítulos en los que se narran las sesiones psicológicas/psiquiátricas entre Rob y Sigfrid nos muestran otra cara del protagonista, como se enfrenta a su pasado desde su infancia, la relación que tenía con su madre (un tema que apasiona a Sigfrid y desquicia a Robinette) o qué es eso que encierra Rob y cuya culpa le martiriza. Ambos tienen sus más y sus menos en cada sesión. El autor en esta parte se centra en el más puro psicoanálisis del personaje, donde vemos al protagonista en su parte más hard llegando a exasperarlo hasta el límite.
 
Pórtico es un asteroide olvidado donde habitaron alienígenas y dejaron naves con una tecnología que aún no se logra comprender. Saben que en estas naves abandonadas los viajes de ida y vuelta están programados, por lo que los prospectores, es decir, los viajantes, son debidamente instruidos para que puedan salir al espacio y hallar nuevos planetas, civilizaciones o tecnología. De ser así serán debidamente recompensados. Pero la vuelta no está asegurada, de hecho lo más habitual es que quien parte de la base no regrese con vida. No es fácil llegar hasta Pórtico, de hecho la suerte (económica) y nunca mejor dicho es la causante de que nuestro protagonista pueda aterrizar allí.
 
Lo fascinante de todo es lo poco que saben acerca de la tecnología Heechees y la falta de leyes en la civilización que allí vive.
Pohl no sólo se centra en la parte científica de Pórtico, también en la humana en cuanto a las relaciones de Robinette, especialmente con Klara. Desde los primeros capítulos, conocemos que algo obsesiona a Rob relacionado con ella. Pero no es hasta el final cuando lo comprenderemos.
 
En la edición a medida que vamos leyendo vamos encontrando diversos cuadros que nos muestran anuncios o información adicional como Qué es Pórtico, Las naves de Pórtico, El funcionamiento de las duchas o notas sobre los agujeros negros entre otros datos.
 
 
 
Debo detenerme en el personaje principal. Robinette es un personaje lleno de aristas, es impredecible, audaz, temeroso, egoísta, despreciable a veces… está lleno de matices. Olvidaos de los personajes planos porque aquí nos encontramos con alguien del que podemos esperar de todo. Es curioso que pese a no despertar mi simpatía esto no haya sido obstáculo para enamorarme de esta novela como lo ha hecho, algo que suele ser requisito imprescindible.
 
En la historia hay muchas preguntas de las que no vamos a encontrar respuesta algo lógico teniendo en cuenta que es una saga.
 
Esta no es una lectura ágil, es necesario leerla con detenimiento y degustarla despacio. No por ello me ha resultado densa, todo lo contrario, la prosa de Pohl tiene un aire fresco que invita a no abandonar la lectura en ningún momento. De hecho la alternancia narrativa a la que hacía referencia antes me parece un sistema muy bueno para ir insuflando al lector de diferentes ritmos narrativos.
 
En resumen, una historia compleja, dual en cuanto a narración, clásica en lo referente al género y con un personaje lleno de aristas y capas por descubrir. Lo mejor de todo es que es una saga y aún queda mucho por descubrir. Todo un clásico imprescindible para los amantes de la ciencia ficción. Gracias Pohl, muchas gracias.
 
LO MEJOR: La portada. La prosa de Pohl. La alternancia de tiempo en la narración (capítulos alternos). Robinette. Sigfrid. Las sesiones de ambos. Pórtico. Como llega Rob al asteroide. Las naves Heechee. La Corporación. Klara. La entrevista con Emma Fother. La tecnología Heechee. Los sueños. El viaje. Afrodita. El tramo final. El quid.
LO PEOR: Nada.